Rocket League coloca a cada jugador competitivo en una escalera de ocho niveles: Bronze, Silver, Gold, Platinum, Diamond, Champion, Grand Champion y, en lo más alto, Supersonic Legend. Cada nivel por debajo de Supersonic Legend se divide en tres rangos, del I al III, así que la escalera va desde Bronze I hasta Grand Champion III. Un boost de rango lleva tu cuenta del rango que tienes hoy al rango objetivo que elijas, y el pedido solo termina cuando se alcanza ese objetivo.
Cada uno de esos rangos se divide además en cuatro divisiones, numeradas del I al IV, que muestran cuánto has avanzado dentro del rango. Las victorias te empujan hacia la siguiente división y, al final, hacia el siguiente rango, mientras que las derrotas te hacen retroceder y pueden bajarte un rango si caes por debajo de su límite inferior. Como cada rango tiene cuatro divisiones, incluso un solo rango de progreso suele suponer una larga serie de partidas. El booster mide el pedido con esas mismas divisiones, para que siempre sepas en qué punto está la subida.
La escalera no se comparte entre modos. Duel se juega uno contra uno, Doubles dos contra dos y Standard tres contra tres, y cada una de estas listas competitivas tiene su propia puntuación y su propio rango. Los Extra Modes como Hoops, Rumble, Dropshot y Snow Day también tienen rangos separados. Por eso, al pedir un boost de rango eliges la lista a la que se aplica, y el booster solo juega en esa cola.
Supersonic Legend es la cima de la escalera y no tiene rangos ni divisiones por encima. Solo una pequeña parte de los jugadores llega alguna vez a Grand Champion o Supersonic Legend, y por eso estos objetivos tienen un precio muy distinto al de salir de Gold o Platinum. Las recompensas de temporada se consiguen ganando partidas en tu rango, diez victorias por cada nivel de recompensa, así que un rango mejor no es solo una insignia en el lobby, sino también el camino a mejores recompensas al final de la temporada.