Cada partida clasificatoria cobra un coste de entrada en RP antes de devolver nada, y ese coste crece con el nivel. La posición aporta la mayor parte del pago, bajas y asistencias lo completan, así que la mayoría de los atascados no pierden por peor puntería: pierden por una posición que nunca cubrió el coste de entrada.
Un coach mira los minutos que decidieron la partida, no el último segundo: el aterrizaje que cayó sobre tres escuadrones a la vez, la ruta de loot que se saltó el complejo que todos disputaban, la rotación que empezó treinta segundos tarde, la pelea aceptada a campo abierto con el muro detrás.
Por eso una hora de análisis suele dar más RP que una semana en cola en solitario: dejas de repetir una decisión que no sabías que estabas tomando, y las correcciones se aplican específicamente a tu cuenta, no a una guía de estrategia genérica.