Empieza por el objetivo en una frase y después añade los números. Escribe tu rango y división actuales, la meta que tienes en mente, el número de partidas o sesiones que esperas y la fecha, si la hay, en la que debe cumplirse el objetivo. Los boosters ponen precio a lo que pueden medir, así que cuanto más claros sean los números, más precisas y comparables serán las ofertas.
Después decide cómo quieres que se haga el trabajo. En solitario significa que el booster juega en tu cuenta mientras descansas, y es la opción más rápida. En dúo significa que juegas cada partida tú mismo con el booster en tu grupo, de modo que la cuenta nunca sale de tus manos, aunque los rangos altos limitan la diferencia de rango dentro de un grupo. Coaching significa que juegas tú y el booster enseña. Si no estás seguro, dilo y pide a los boosters una recomendación.
Luego enumera los detalles que un booster necesita saber: tu plataforma, tu región de servidor, los héroes que quieres o no quieres que se jueguen, las horas en que necesitas la cuenta y cualquier otra cosa que te importe. Indica si tu cuenta ha llegado al nivel 15 y ha desbloqueado el modo competitivo, porque algunas solicitudes dependen de ello. Estos detalles evitan malentendidos una vez empezado el pedido.
Tras publicar, lee las ofertas con atención, incluidos los mensajes cortos que los boosters añaden, y no dudes en hacer preguntas antes de aceptar. Una vez elegida la oferta, vigila el chat al inicio del pedido, sobre todo en el primer inicio de sesión, que puede pedir un código de verificación. A partir de ahí el booster te mantiene al tanto por el chat y, cuando se alcanza el objetivo, confirmas el resultado y el pedido queda completado.